DIDA y su recorrido de ocho años en la escena electrónica
Una carrera construida entre disciplina y cabina
En la escena electrónica centroamericana, donde abrirse paso requiere constancia y paciencia, el DJ salvadoreño Diego Daniel Corleto Jovel, conocido artísticamente como DIDA, ha ido consolidando una trayectoria marcada por la práctica constante y la exploración musical.
Con ocho años activos dentro del circuito, el artista ha logrado llevar su propuesta de house y derivados de la electrónica a distintos clubes y eventos en Centroamérica y Colombia. Su historia refleja un camino que comenzó en espacios pequeños, con equipos básicos y aprendizaje autodidacta, hasta llegar a escenarios con públicos más amplios dentro del circuito regional.
Aunque su presencia internacional sigue creciendo, el punto central de su carrera continúa siendo el mismo: la cabina de DJ como espacio para conectar con el público a través del ritmo.

Los primeros años: música desde la infancia
La relación de Diego Corleto con la música comenzó mucho antes de que aparecieran los mixers y controladores. Creció en un ambiente familiar donde la música era parte de la vida diaria. Su padre participó activamente en agrupaciones salvadoreñas durante la década de 1970, lo que significaba que los discos y los instrumentos formaban parte del entorno doméstico.
Entre los sonidos que marcaron su infancia estaban artistas clásicos como Bee Gees, Jimi Hendrix, The Beatles, Eric Clapton y Carlos Santana. Aquellas influencias tempranas ayudaron a despertar una sensibilidad musical que con el tiempo evolucionaría hacia la electrónica.
Uno de los recuerdos más significativos de su niñez ocurrió en el antiguo Hotel Andrómeda, donde su padre se presentaba con su banda. Mientras observaba el ambiente del show, Diego —aún niño— experimentó por primera vez la conexión entre música y público.
Ese momento, según ha contado en diversas ocasiones, fue una de las primeras señales de que la música tendría un papel importante en su vida.

La formación musical antes del DJing
Antes de convertirse en DJ, Diego desarrolló habilidades musicales dentro del ámbito escolar. Durante su etapa como estudiante formó parte de la banda estudiantil, donde tocaba timbales.
Esta experiencia fue clave en su desarrollo técnico. En ese contexto aprendió conceptos fundamentales como la coordinación rítmica, el control del tempo y la disciplina de ensayo.
Aunque en ese momento la electrónica aún no formaba parte de su vida, esa base musical resultaría útil más adelante. La capacidad de entender estructuras rítmicas y dinámicas sonoras es una habilidad que muchos DJs desarrollan con los años, pero en su caso comenzó desde una etapa temprana.
Esa formación también ayudó a reducir el temor escénico, algo esencial para quienes terminan presentándose frente a audiencias en vivo.

El momento que lo llevó a la cabina
El inicio formal de su carrera como DJ ocurrió el 15 de junio de 2019, durante una fiesta en la que observó un equipo de sonido funcionando en modo automático.
Movido por la curiosidad, se acercó al mixer y comenzó a experimentar con los controles. Aquella primera interacción con el equipo despertó un interés inmediato.
Un mes después, el 29 de julio de 2019, tuvo la oportunidad de mezclar nuevamente durante un evento entre amigos, coincidiendo con su graduación como paracaidista.
Ese día marcó el comienzo real del proyecto musical. Poco tiempo después solicitó a su padre su primer equipo: un controlador Numark Party Mix, valorado en aproximadamente 150 dólares.
El aprendizaje fue completamente autodidacta. Utilizando Virtual DJ y tutoriales disponibles en internet, comenzó a practicar mezclas desde la computadora de su casa. Durante ese período no contaba con mentores ni formación académica formal en DJing.
La progresión llegó a través de horas de ensayo, prueba y error.

Primeras presentaciones y aprendizaje en clubes
Su primera experiencia formal en un club llegó el 8 de agosto de 2019, cuando tocó un set de aproximadamente 45 minutos en el club 707.
El debut no fue sencillo. Las transiciones aún no eran precisas y la respuesta del público fue discreta. Sin embargo, esa experiencia se convirtió en una oportunidad de aprendizaje más que en un retroceso.
Semanas después regresó al mismo espacio para presentarse en el evento Thursday Vibes, el 30 de septiembre de 2019. Esta vez el set mostró mejoras claras en la selección musical y en las transiciones.
Durante esta etapa conoció a REB, un artista que influyó en su desarrollo técnico. Con su orientación comenzó a entender mejor aspectos como la estructura de los tracks, la dinámica del set y el uso correcto de la ecualización.
También recibió apoyo de José Salmerón, quien contribuyó a ampliar su conocimiento en herramientas digitales como Traktor, uno de los softwares más utilizados dentro del DJing profesional.
Estos encuentros marcaron el momento en que pasó de simplemente reproducir canciones a construir sets con narrativa musical.
La pandemia y el regreso a los escenarios
La llegada de la pandemia interrumpió gran parte de la actividad de la industria musical, incluyendo la escena electrónica en El Salvador.
Durante ese periodo, Diego continuó practicando y perfeccionando su técnica.
El regreso a los eventos en vivo llegó el 1 de mayo de 2021 con Over The Cliff by 707, uno de los primeros eventos de mayor escala tras el confinamiento.
Para el DJ, esta presentación fue un punto importante en su carrera. Volver a tocar frente a una audiencia grande representó una confirmación de que el proceso de aprendizaje estaba dando resultados.
Ese mismo año participó en The Forest, un evento organizado por OCTA CONCEPT el 5 de diciembre de 2021, con una asistencia aproximada de 700 personas.
La transición de clubes pequeños a escenarios con mayor público supuso nuevos desafíos, pero también oportunidades para consolidar su presencia dentro de la escena.
Presentaciones fuera de El Salvador
A partir de 2022, su actividad comenzó a extenderse hacia otros países de la región.
Entre las presentaciones más destacadas se encuentran:
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Guatemala (2022–2023) con el colectivo Color Of Sound y eventos como “Volcano”.
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Honduras, en el evento Neon Garden organizado por Ibiza Honduras.
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Nicaragua, dentro del circuito Sunday Funday.
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Costa Rica, en presentaciones del circuito underground local.
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Colombia, el 10 de agosto de 2024, en eventos organizados por las promotoras ABUNDACE y OCC.
En cada país, su enfoque se ha basado en observar primero la respuesta del público antes de construir el set.
Esa estrategia le permite adaptar la selección musical a cada audiencia, evitando sets rígidos y priorizando la interacción con la pista.

Lo que significa su crecimiento para la escena regional
El recorrido de DIDA refleja uno de los caminos más comunes dentro de la música electrónica: crecimiento gradual, aprendizaje empírico y consolidación a través de presentaciones en distintos circuitos.
Para la escena electrónica salvadoreña, artistas que logran presentarse en otros países ayudan a visibilizar el talento local dentro de una industria dominada por escenas más consolidadas como las de Europa o Norteamérica.
Aunque vivir exclusivamente de la música electrónica en países de Centroamérica sigue siendo un desafío, el movimiento regional continúa expandiéndose gracias a festivales, clubes independientes y promotoras emergentes.
Producción musical y estilo artístico
Además de presentarse como DJ, DIDA también trabaja en la producción musical.
Sus lanzamientos exploran géneros como:
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House
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Tech House
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Techno
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Melodic Techno
Cada estilo representa un enfoque distinto dentro de su propuesta sonora. Mientras el tech house suele estar orientado a pistas más festivas, el techno aporta un carácter más directo e intenso. Por su parte, el melodic techno introduce elementos atmosféricos y emotivos.
La selección musical durante sus sets suele variar dependiendo del contexto del evento y de la energía del público presente.
Una trayectoria que sigue en desarrollo
A lo largo de ocho años, la carrera de DIDA ha evolucionado desde presentaciones pequeñas en clubes locales hasta participaciones en eventos internacionales dentro de la región.
En paralelo a su trabajo como DJ, Diego también cuenta con formación como chef internacional y posee licencia de piloto privado, dos disciplinas que requieren precisión técnica y control bajo presión.
Esa combinación de intereses refleja una personalidad orientada al detalle, algo que también se manifiesta en su enfoque hacia la música.
Con una escena electrónica centroamericana en constante crecimiento, su trayectoria representa el ejemplo de cómo muchos artistas de la región construyen sus carreras paso a paso, combinando pasión, aprendizaje continuo y oportunidades dentro del circuito underground.
El futuro de su carrera dependerá de cómo evolucione ese mismo ecosistema que lo vio empezar, pero después de ocho años de actividad, su nombre ya forma parte del mapa emergente de DJs salvadoreños que buscan proyectarse más allá de las fronteras nacionales.
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