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Bad Bunny rinde tributo a Avicii con Wake Me Up

todayjulio 14, 2026 3

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Bad Bunny rinde tributo a Avicii con Wake Me Up

El homenaje a Avicii que detuvo el show de Bad Bunny en Estocolmo

Un tributo a Avicii con sabor puertorriqueño conquista Suecia

Hay momentos en un concierto que no estaban en el guion emocional de nadie y que, precisamente por eso, terminan dando la vuelta al mundo. Eso ocurrió este fin de semana en Estocolmo, cuando el tributo a Avicii interpretado por un miembro de la banda de Bad Bunny convirtió un estadio entero en un coro espontáneo.

Durante la parada sueca de la gira ‘Debí Tirar Más Fotos’, el cuatrista José Eduardo Santana tomó su instrumento y comenzó a tocar las primeras notas de ‘Wake Me Up’, el himno que Avicii lanzó en 2013 y que marcó a toda una generación de la música electrónica. La reacción fue inmediata: decenas de miles de personas cantando una melodía sueca interpretada con un instrumento tradicional de Puerto Rico.

El gesto importa por lo que representa. Avicii, nacido Tim Bergling en Estocolmo, falleció en 2018 y sigue siendo una de las figuras más queridas de la música electrónica mundial. Que un artista latino le rindiera homenaje en su propia ciudad, ante su propio público, convirtió un simple interludio musical en uno de los momentos más comentados de toda la gira.

Qué pasó en el Strawberry Arena y por qué todos hablan de ello

El homenaje ocurrió el sábado 11 de julio en el Strawberry Arena de Estocolmo (conocido anteriormente como Friends Arena), durante la segunda de dos noches consecutivas de Bad Bunny en la capital sueca. En una pausa entre segmentos del espectáculo, Santana interpretó una versión acústica y despojada de ‘Wake Me Up’ en el cuatro, un instrumento de cuerdas similar a la guitarra que es emblema de la música tradicional puertorriqueña.

Los videos compartidos en redes sociales muestran al público coreando la melodía de principio a fin, con el estadio iluminado por las pantallas de los teléfonos. Para muchos asistentes suecos, escuchar la canción más reconocible de su compatriota reinterpretada de esta forma fue un momento profundamente emotivo, y los comentarios en línea lo describieron como uno de los homenajes más bonitos del tour hasta ahora.

No fue el único guiño a la cultura sueca del fin de semana. La noche anterior, en el mismo escenario, el cuatro también hizo sonar ‘Dancing Queen’ de ABBA, otro himno nacional para el público local. La fórmula se repite en cada país de la gira: un tributo musical al territorio que recibe el show, interpretado con un instrumento que cuenta la historia de Puerto Rico.

 

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De Estocolmo para el mundo, la historia detrás de ‘Wake Me Up’

Para entender la magnitud del momento hay que volver a 2013. ‘Wake Me Up’ fue el sencillo con el que Avicii rompió todas las barreras entre la música electrónica y el pop global. La canción nació de una colaboración poco convencional: el productor sueco unió fuerzas con Mike Einziger, guitarrista de la banda de rock Incubus, y con el cantante Aloe Blacc, cuya voz le dio al tema su carácter inconfundible.

El resultado fue una fusión de folk, country y EDM que en su momento generó debate entre los puristas del género, pero que terminó definiendo el sonido de una era. ‘Wake Me Up’ encabezó las listas en decenas de países y sigue siendo, más de una década después, una de las canciones electrónicas más reproducidas de la historia.

Tim Bergling falleció en abril de 2018, a los 28 años. Desde entonces, su legado ha sido honrado de múltiples formas: conciertos benéficos organizados por la fundación de su familia, homenajes en festivales y reediciones de su música. Que su obra siga apareciendo en escenarios tan distintos, desde festivales de electrónica hasta la gira de un artista de música urbana latina, confirma que su influencia trascendió por completo las fronteras del género que lo vio nacer.

Qué significa este momento para los fans y para la música latina

Más allá de la anécdota viral, el homenaje dice mucho sobre el momento cultural que vive la música latina. Bad Bunny no necesitaba incluir un tributo a un DJ sueco en su espectáculo; lo hizo porque su gira está construida sobre la idea del intercambio cultural, de llevar Puerto Rico al mundo y, al mismo tiempo, abrazar la identidad de cada ciudad que visita.

Para los seguidores de la música electrónica, el gesto tiene un valor especial. Demuestra que el legado de Avicii no pertenece únicamente a los festivales de EDM, sino que forma parte de la memoria colectiva de una generación completa, sin importar el género musical que cada quien consuma. Y para el público latino, ver un cuatro puertorriqueño protagonizando ese puente entre culturas es motivo de orgullo genuino.

El cuatro como embajador y una gira que no deja de generar titulares

El papel de José Eduardo Santana en esta gira merece un análisis aparte. El cuatrista se ha convertido en una de las figuras silenciosas más importantes del espectáculo: sus interludios instrumentales, pensados originalmente como transiciones entre escenarios, se han transformado en momentos centrales que el público espera con ansias en cada ciudad.

Su elección de repertorio no es casual. Al reinterpretar himnos locales con un instrumento típico de Puerto Rico, Santana logra algo que pocas producciones consiguen: que el homenaje se sienta personal y no como un recurso de mercadeo. La música electrónica, el pop sueco y la tradición jíbara puertorriqueña conviven en un mismo instante sin que ninguna pierda su esencia.

El momento llega, además, en medio de una racha de colaboraciones de alto perfil para el artista puertorriqueño. Semanas atrás, Bad Bunny se subió al escenario con Gorillaz en el estadio Tottenham Hotspur de Londres, donde interpretaron juntos ‘Clint Eastwood’ y ‘Tormenta’. Cada parada de la gira europea parece generar su propio titular, y Estocolmo no fue la excepción.

 

Avicii sigue presente y la gira de Bad Bunny continúa su ruta

El tributo en Estocolmo se suma a una serie de homenajes que mantienen viva la memoria del productor sueco. Tomorrowland, el festival belga donde Avicii ofreció su última presentación estelar, ha honrado su legado en ediciones recientes con instalaciones conmemorativas, y la experiencia dedicada al artista regresará al festival este mismo mes. Sus sets históricos en Tomorrowland también están disponibles para streaming en Apple Music, lo que permite a nuevas generaciones descubrir por qué su música marcó una época.

Mientras tanto, Bad Bunny continúa la etapa europea de ‘Debí Tirar Más Fotos’ con fechas próximas en Varsovia, Milán y Bruselas, antes de cruzar hacia Asia y Australia. Si algo demostró la noche de Estocolmo es que esta gira es mucho más que una serie de conciertos: es un ejercicio de diplomacia cultural donde caben el reggaetón, ABBA y la música electrónica de Avicii, todos unidos por las cuerdas de un cuatro puertorriqueño.

Al final, eso es lo que hace especial a la música: su capacidad de conectar historias que parecían no tener nada en común. Un joven de Estocolmo que cambió la electrónica para siempre y un músico de Puerto Rico que lo recordó frente a su gente, en su ciudad, con un instrumento que viajó miles de kilómetros para decirle al mundo que las buenas canciones no tienen fronteras.

Escrito por Pulsar Admin

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